Era la voz del pueblo que gritaba cuando los ataúdes que guardaban los cuerpos de Rodolfo Torre Cantú, Enrique Blackmore Smer y dos de sus escoltas entraban en medio de aplausos al Poliforum de Ciudad V ictoria, para después soltar todo el dolor y resentimiento que guardaban exigiendo Justicia y les entregaran a los asesinos para hacerlos pedazos, pues aunque usted no lo crea pero vimos a una sociedad cansada de ser agredida y dispuesta a todo pero sobre todo a no permitir mas que se le atropelle. Después con llanto y llenos de rabia volvían a pronunciar el nombre de Rodolfo, Rodolfo, Rodolfo, convirtiéndose en ese momento en el Grito de Guerra de los miles y miles de priistas ahí reunidos.
Por ahí como eso de las diez y media de la mañana de ayer al primero que saludamos y nos tocó entrevistar fue al titular de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos Licenciado José del Bruno del Río Cruz y entre otras cosas señaló como responsable de este crimen masivo al gobierno federal, del que hizo ver ser culpable de la grave situación económica e inseguridad social que vive el país principalmente Tamaulipas.
Minutos después platicábamos con el Lic. Derly Rivas Alvarado, Coordinador Regional Fondo Tamaulipas en la Ciudad de Reynosa, quien nos hizo saber de la Carta Abierta que le mandó al Sr. Presidente Felipe Calderón Hinojosa y donde le exigía garantías para el pueblo de Tamaulipas, pues ni en la calle ni en la carretera ni en la casa se está seguro, es más no podemos defendernos porque hasta el derecho de tener una arma en nuestro domicilio nos lo han quitado y convertido en delito, por lo tanto estamos indefensos, razón por la cual en la misma carta de referencia le solicitaba su renuncia al cargo de Presidente de la República.
Más tarde nos topamos con el Ingeniero Rodrigo Canales Pérez, mismo que hundido en la tristeza le dolía bastante la muerte de Rodolfo Torre Cantú y de Enrique Blackmore Smer para de manera discreta destacar que había llegado el momento para armarnos y salir en defensa de nuestra tranquilidad nacional y familiar, pues ya no es posible seguir viviendo en un estado de inseguridad social.
En fin, no es por nada pero en todas las personas con las cuales nos topábamos lo primero que observamos era el lastimoso llanto que fluía por sus ojos, el timbre quebrado de la voz y la impotente rabia casi casi a reventar de un pueblo lastimado, agredido como bien lo dijo el gobernador en su mensaje a la familias afectadas y a los tamaulipecos en general.
Por su parte Beatriz Paredes Rangel, presidenta del PRI nacional, fue más agresiva en su mensaje y solidarizándose con el pueblo exigió justicia para los tamaulipecos, es más hizo ver que México está cansado de vivir en la inseguridad para finalmente destacar que invitarán al Presidente Felipe Calderón Hinojosa para que reorganice su política de seguridad nacional toda vez que socialmente a nadie le garantiza nada.
El mensaje fraternal y a nombre de la familia Torre López, Torre Cantú y de la suya propia fue sincero, claro y preciso, emotivo en grado sumo, pues llamó a Rodolfo su hermanito menor, siempre jovial, atento, sencillo y humanitario, cimbrando a la sociedad en general ahí reunida algo que caló muy hondo: Si México y Tamaulipas están dolidos, molestos, enojados, imagínense ustedes como estaremos nosotros, mi padre, Beba y toda la familia, pero esta no es una ocasión para hacer reclamos porque es un momento de duelo pero llegará el momento en que lo hagamos y serán los propios medios quienes en primer lugar harán saber lo que opinan de estos sangrientos hechos.
Antes de concluir con este comentario déjenme decirles que para las ocho de la mañana me encontraba en la funeraria El Refugio donde se velaban los cuerpos de Rodolfo Torre Cantú y Enrique Blackmore Smer, y al dar nuestro pésame a Yessica, esposa, le dije: Señora, usted perdió a un gran esposo y a Llera lo dejaron sin su diputado, y así lo escribimos en el Libro del Recuerdo. Otro tanto hicimos con Rodolfo Torre Cantú donde plasmamos con nuestro puño y letra: Mi querida “ Bebita “, a usted la dejaron sin el amor de su vida y a mí me dejaron sin mi amigo y sin mi médico de cabecera, pero tenga la seguridad que desde allá donde lo tiene Dios estará gobernando a Tamaulipas. HASTA MAÑANA Y BUENA SUERTE.