***Lo más grave del asunto, es que la misma alcaldesa Magdalena Peraza Guerra, ha puesto oídos sordos, pues su preocupación personal es conseguir una senaduría para seguir disfrutando de las mieles presupuestales, tal y como ahora lo está haciendo
Tampico Tam. Jueves 11 de agosto 2011. En medio de una batahola de declaraciones, dimes y diretes el comercio local porteño, sufre una insoportable crisis, como nunca antes la habían padecido.
Aunque se ha tratado de ocultar la realidad, el comercio tampiqueño está nervioso, pues casi a diario está sufriendo el embate de los delincuentes quienes están viviendo un verdadero paraíso ante la incapacidad de la alcaldesa Magdalena Peraza Guerra, por darle solución a este conflicto.
Los comerciantes, cuyos establecimientos se ubican en la zona comercial de Tampico, ya pusieron la voz de alerta ante la insegura realidad que hoy viven.
Los robos a transeúntes, en donde la víctima es despojada de apenas unos cuantos pesos que, en muchas de las ocasiones no rebasan ni los 200, están creciendo, a pesar que se publicita en los medios que la seguridad local se ha reforzado.
Aunque las autoridades locales y la Cámara de Comercio pretenden cerrar los ojos y acallar las voces que tratan de ventilar esta realidad, lo cierto es que los comerciantes están que truenan ante la indefensión en que se encuentran, por el olvido que están viviendo por parte de la alcalde y también por la voracidad de los asaltantes, quienes mal aconsejados por la crisis que también les pegan, buscan desesperados el sustento, aunque sea de manera ilegal.
Lo más grave del asunto, es que la misma alcaldesa Magdalena Peraza Guerra, ha puesto oídos sordos, pues su preocupación personal es conseguir una senaduría para seguir disfrutando de las mieles presupuestales, tal y como ahora lo está haciendo.
Dicen en Tampico, que la alcaldesa simplemente esconde la cabeza y gusta de guardar silencio ante algún cuestionamiento que se les hace sobre el tema, dejando hacer y dejando pasar esta situación, tal vez en espera de que por “arte de magia” se extinga por sí sola…
Por culpa de Magdalena…
TAMPICO SIN ORDEN, SIN RUMBO Y SIN DESTINO
***Uno de los municipios con más auge económico y con el mayor flujo de circulante per cápita en el estado, simplemente camina con un lento desarrollo y en ocasiones ni eso, gracias a la alcaldesa de las promesas, pero de las nulas realidades…
Por Eustolio Gaona de Léon
La dama que despacha en la Presidencia Municipal y que responde al nombre de Magdalena Peraza Guerra, simplemente está mareada, parece perdida, llena de soberbia y con el ego demasiado inflado, desde que se subió al ladrillo en donde se encuentra.
La población de Tampico vive una sorpresa desagradable con los desatinos de Peraza, pues el cúmulo de quejas en contra de su gobierno va en aumento y la respuesta hacia las mismas simplemente no se ven.
Gente cercana a la alcaldesa, asegura que Peraza se siente soñada y está engreída gracias a las “madrinas” que tiene en la política, quienes le han asegurado que el poder que hoy tiene no es nada comparado con el que tendrá acceso en el 2012.
¿Y LA HUMILDE MAESTRA AP’A?
Dicen que la humildad que un momento caracterizó a la maestra Magdalena, cuando con el gis en la mano se dedicaba a forjar generaciones, simplemente no existe, se la devoró la ambición.
La confianza y simpatía que había despertado entre los tampiqueños, cuando Magdalena era alcaldesa, simplemente se esfumó. Ya no existe. Se cambió por un rostro adusto, rudo y vengativo, que atemoriza a propios y a extraños.
La metamorfosis de aquella excelente candidata, la convirtió en una pésima gobernante que lastima y ofende a los tampiqueños por la manera de conducirse.
En el ayuntamiento de Tampico existe un obsceno nepotismo. Padres que están en nómina, incluyen a sus hijos y hasta a sus “kerrekes”, sin contar tan siquiera en que no tienen perfil, capacidad o sensibilidad política para ocupar una dirección.
Las promesas de investigar y castigas los desfalcos de su antecesor, Óscar Pérez, simplemente quedaron en promesa, pues Magdalena simplemente ya se olvidó de lo que prometió.
Las frivolidades están a la orden del día. Los abusos y los excesos también. La Presidencia Municipal, lo ha sentenciado el regidor Sánchez Nery, en muchas ocasiones, es una cueva de ladrones en detrimento de los tampiqueños, peor en beneficio de los bolsillos de Magdalena y su pandilla.
LAS "MADRINAS" DE DOÑA MAGDA
Si el gobierno de Magdalena Peraza no ha dado buenos resultados y ni se preocupa por ofrecerlos a la población porteña, se debe a que se siente segura, protegida y arropada en su cargo, gracias a “dos madrinas” de peso que tienen.
Se sabe que el cargo que hoy tiene no se lo debe al PAN, ni lógicamente al PRI. Se lo debe más bien a sus gustos “anormales”, en el sentido de que no sigue una norma. Se lo debe a su gusto de clóset por las pantaletas ajenas… Se lo debe a ese sutil gusto de giñarles el ojo a las mujeres y de saber arrimarse a quienes tienen sus mismas “preferencias”.
La inclusión de muchas jovencitas de buen ver, mejor oler y todavía mucho mejor tocar, en el gobierno Tampiqueño, no es por el talento de las damitas, sino más bien por la carrocería que portan y que vuelve loca a la alcaldesa Magdalena.
Sus gustos por las pantis, las minifaldas y los sostenes ajenos, son compartidos con sus madrinas de peso: Elba Esther Gordillo Morales y la futura sucesora de ésta, San Juana Cerda Franco.
Estas dos féminas son quienes movieron, filtraron, sostuvieron e impusieron a Magdalena Peraza como candidata y después como alcaldesa, pues Magdalena sabe ser “agradecida”, “leal” y “obediente” cuando de “complacer” a sus madrinas se trata.
Por eso la alcaldía nomás es un “calis”, una práctica política, ya que el verdadero objetivo que tienen reservado para Magdalena, es la senaduría, aprovechando la falta de figuras políticas en el PAN y la línea directa que Elba Esther y San Juana Cerda Franco tienen con Los Pinos…
Ah… y Tampico… Tampico no importa, que se vaya al carajo, pues sólo es la caja chica de Magdalena y sus “madrinas” para las futuras aspiraciones políticas… y claro está, la caja chica que sostiene el frívolo tren de vida de la alcaldesa y de las suculentas jovencitas que ahí laboran…
Salió peor que Pérez Inguanzo…
MAGDALENA PEDRAZA, LA GRAN DESILUSIÓN PARA TAMPICO
***Los tampiqueños viven entre la desilusión, la rabia y la zozobra gracias a la alcaldesa Magdalena Peraza Guerra, que demuestra claramente que es buena para la lengua, pero pobre para las acciones…
La situación en el puerto de Tampico es grave. La desilusión campea por toda la viña porteña. Los comercios están cerrando de una manera, suave, gradual, pero infamemente silenciosa. La inseguridad camina impunemente por las calles. El desempleo se quedó a vivir en el puerto jaibo, mientras que la obra pública simplemente está dormida o tal vez en estado de coma.
La realidad que perciben los tampiqueños del gobierno municipal, cuya alcaldesa es Magdalena Pedraza Guerra, es que se mantiene inoperante. Las promesas que empeñó cumplir de manera inmediata, siguen en estado de promesas y, al parecer, nunca se harán realidad.
La alcaldesa, a la sazón candidata, les hizo a los habitantes de Tampico infinidad de promesas, de las cuales no ha cumplido. Prometió empleo y no existe… prometió desarrollo y no hay obra pública… prometió seguridad y los tampiqueños viven con miedo… prometió meter a la cárcel a los saqueadores del pasado y el ex alcalde Pérez Inguanzo, junto con su familia y pandilla, se pasean libremente por las calles del mundo…
Repetimos. Los tampiqueños viven entre la desilusión, la rabia y la zozobra gracias a la alcaldesa Magdalena Peraza Guerra, que demuestra claramente que es buena para la lengua, pero pobre para las acciones…
OPACIDAD, CONDUCTA DE MAGDALENA
La alcaldesa Magdalena Peraza se ha caracterizado por una descarada sensibilidad en la piel, por ello odia las críticas o los reclamos, aunque éstas tengan alto contenido de verdad.
A la alcaldesa la “sulfura” que alguien le pida cuentas, como lo realizado por el regidor Alberto Sánchez Neri, quien atendiendo la voz popular, pidió a la alcaldesa que presentara un informe detallado, a la ciudanía, sobre la operación financiera de la feria.
Es cierto que Sánchez Neri a sido un crítico del gobierno de Peraza, como también es cierto que ha caído en excesos muy ácidos en sus críticas, cosa que siempre termina crispando los ánimos de la alcaldesa. De ahí que Peraza se haya sentido lastimada cuando le pidieron que pusiera orden a todo el desorden que priva en los mercados rodantes de Tampico, en donde existe una fea sospecha de múltiples irregularidades.
GASTOS FRÍVOLOS
Se sabe que la suma de 12 millones de pesos, fue el gasto que se erogó para llevar a cabo la Feria y que esta suma no arrojó los resultados esperados en cuanto a la promoción turística.
Incluso gran parte de los tampiqueños que le guardaban esperanza a este gobierno y tenían la firme confianza de que los “gastos frívolos” se disiparían, simplemente se quedaron con la boca abierta al descubrir la escandalosa suma de 12 millones de pesos que se destinó para la realización de la feria, cuando hay renglones de mayor importancia que reclaman menor inversión.
Dicen los tampiqueños que 12 millones de pesos fue lo que costó el paseo de la alcaldesa, Magdalena Peraza Guerra, con el afamado luchador conocido como “El Hijo del Santo” así como los berridos que hizo a dueto con Jorge Muñiz, Armando Manzanero y Cristian Castro, sueños que pudo cumplir a costa de seguir empinando a los tampiqueños.
GALOPANTE Y DESCARADO NEPOTISMO
Tampico es manejado como un particular negocio “familiar”. Desde que Magdalena era candidata, prometió fomentar la transparencia, combatir la corrupción y evitar el nepotismo, situación que levantó altas expectativas.
Nomás que apenas y tomó posesión de los cargos, comenzó una descarada repartición de posición que a su vez, generó que los hijos de los directores de área, además de sus amantes de ocasión, ocuparan importantes puestos, en donde reciben suculentos emolumentos, aunque nomás vayan a cubrir un horario en donde prácticamente se les paga por no hacer nada.
Se han dado varios ejemplos, pero el más recientes es el de la directora del DIF de Tampico, conocida como Tita Pérez Gallardo, quien a pesar de cobrar 44 mil pesos mensuales, la alcaldesa le permitió colocar a la hija de Tita, como su asistente, como su “asesora”, llevando una suma muy suculenta como sueldo.
Tanto Tita como su hija, bajo la complacencia de la alcaldesa Magdalena Peraza Guerra, son unas verdaderas sinvergüenzas que están violando la ley de manera descarada, mientras los tampiqueños se revuelcan en un mar de inseguridad, atraso y desempleo...