Y el contralor Zermeño se la pasa durmiendo la siesta y comiendo cocol…
PARENTELA Y RECOMENADOS DE JAVIER GIL, TIENEN 29 MESES DE AVIADORES
***En Altamira, la señora Elizabeth Humphrey, ha convertido el DIF Municipal, como un club social a donde sus amigas acuden a darse una lavada de conciencia y de alma, fingiendo una labor altruista por la que cobran importante suma de dinero, dejando al garete la vida diaria de las madres solteras, de los adultos mayores y de los niños que desde hace tiempo ya no están en la lista de beneficiados
Altamira Tamaulipas.- El Sistema Municipal para el Desarrollo Integral de la Familia, en el municipio de Altamira, se ha convertido en un nido de vividores y sinvergüenzas que lo único que hacen es sangrar severamente las finanzas públicas de los altamirenses.
Hasta la fecha, han pasado 29 largos meses en que familiares del diputadete federal y ex alcalde de Altamira, Javier Gil Ortiz, han estado succionando, como vampiros presupuestales, el dinero que bien podría ser empleado en atender la enorme demanda de asistencia social que reclama la clase más desprotegida de Altamira.
Y mientras todo esto sucede, el titular de la Contraloría Estatal, José Maximiliano Zermeño Arreola, se la pasa comiendo su cocol y durmiendo la siesta, mientras una pandilla de saqueadores y saqueadoras hacen de las suyas en el DIF Municipal de Altamira.
LA HISTORIA DE LA CORRUPCIÓN
Como ya lo dijimos, los protegidos y parientes de Javier Gil Ortiz, apodado “La Niña” por la población de Altamira, perciben altísimos sueldos a costas de la miseria social de la población.
Tal es el caso de la que finge ser directora del DIF Municipal, Minerva Ayala García, quien hermosa e impunemente, mes tras mes se embolsa la nada despreciables suma de 66 mil pesos, más compensación, mientras argumenta que el DIF Municipal ,carece de recursos para hacerle frente a las necesidades de la población.
Múltiples y enormes son las carencias de la población, pero situaciones como las que apuntala la corrupta directora del DIF, Minerva Ayala García, es el ejemplo vivo de la doble moral, de la corrupción disfrazada de altruismo, el enorme cochambre que se carga en la conciencia la mujer, quien cada quincena sale sonriendo, mientras la población de Altamira se la pasa sufriendo por las carencias…
En Altamira, la señora Elizabeth Humphrey, ha convertido el DIF Municipal, como un club social a donde sus amigas acuden a darse una lavada de conciencia y de alma, fingiendo una labor altruista por la que cobran importante suma de dinero, dejando al garete la vida diaria de las madres solteras, de los adultos mayores y de los niños que desde hace tiempo ya no están en la lista de beneficiados, simplemente porque los recursos que llegan al DIF, se usan para el gasto corriente y para robar… de tal suerte que no alcanza para más…
Como ejemplo tenemos el caso de la tampiqueña, Ana Laura Ibarraguengoitia que cobra por fingir ser la “asistente” de la “primera dama”, 59 mil pesos por mes, aunque en el papel se llame “Voluntariado”. Se llama voluntariado, porque cualquiera tiene voluntad de hacer una labor por la suma que quincena tras quincena y mes tras mes cobran…